A una docena de kilómetros de la costa de Kourou, tres pequeñas islas asentadas sobre el Atlántico cuentan una de las páginas más sombrías y fascinantes de la Guayana Francesa. Aquí, en Hostel Toucan, enviamos a nuestros viajeros a las Islas de la Salvación casi cada semana, y hemos terminado por conocer de memoria los pequeños detalles que marcan la diferencia entre una salida lograda y un día arruinado. Es además la excursión más solicitada de la Guayana Francesa, y la que más a menudo se pierde por no haber reservado a tiempo. Aquí tienes nuestro manual completo, probado y reprobado sobre el terreno: cómo llegar, qué barco elegir, qué ver una vez allí y cómo reservar con tranquilidad.
Por qué las Islas de la Salvación valen realmente la pena
El archipiélago de las Islas de la Salvación se compone de tres islotes: la Isla Royale (la mayor, donde desembarca la lanzadera), la Isla Saint-Joseph (la más salvaje, con su antigua reclusión) y la Isla del Diablo (prohibido el desembarco, célebre por haber retenido al capitán Alfred Dreyfus). Entre 1852 y 1953, fue uno de los presidios más temidos de Francia. Hoy es el antiguo presidio mejor conservado de la Guayana Francesa, pero el ambiente ha cambiado por completo: vestigios invadidos por la vegetación, cocoteros, aguas turquesa y una fauna increíblemente presente.
Es una excursión a las Islas de la Salvación que recomendamos casi sistemáticamente a nuestros viajeros, porque combina tres cosas poco frecuentes: un patrimonio histórico potente, senderos accesibles para todos y una verdadera inmersión en la naturaleza, todo a menos de una hora de barco de Kourou.

Cómo llegar: la salida desde Kourou
Todas las salidas para el público general parten de Kourou, a unos 60 km de Cayena (calcula de 50 minutos a 1 hora de carretera; el coche es indispensable en la Guayana Francesa). Desde el aeropuerto Félix-Éboué (Matoury), prevé 1h15. El pantalán se encuentra en la Pointe des Roches, y solo es practicable con marea suficiente: los horarios de salida cambian, pues, cada día, a veces las 7:00, a veces las 8:30. Solo la compañía conoce el horario exacto de tu fecha.
Aquí no hay lanzadera pública que salga cada hora: solo un puñado de compañías realizan la travesía. Los barcos están llenos con regularidad varios días de antelación en temporada seca o los fines de semana de lanzamiento de Ariane.
Consejo de local: llega al pantalán 30 minutos antes de la salida. El aparcamiento se llena, y el embarque se hace por orden de llegada. Un café engullido a toda prisa porque llegas tarde es un mal comienzo para un día bonito.
Catamarán o lancha rápida: nuestra comparativa
Dos familias de barcos se reparten la travesía. La elección depende de tu perfil y de tus prioridades.
El catamarán a vela: la travesía de placer
Es la opción que recomendamos a la mayoría de nuestros viajeros, sobre todo para una primera vez.
- Duración: de 1h15 a 1h30 de travesía, velas desplegadas si el alisio coopera.
- Tarifa: de 49 a 59 € ida y vuelta por adulto, alrededor de 35 a 42 € para los niños, a menudo con café y zumo incluidos a bordo.
- Horarios tipo: salida entre las 7:30 y las 8:30 según la marea, regreso de la isla hacia las 16:00-17:00. Dispones de 5 a 6 horas en la isla.
- Comodidad: redes de proa para tumbarse, sombra, estabilidad correcta, a veces delfines de escolta.
Puntos débiles: la duración (casi 3 horas de mar a lo largo del día) y plazas que se agotan rápido, ya que los catamaranes embarcan de 30 a 60 pasajeros como máximo.
La lancha rápida: eficaz y un poco deportiva
Las lanchas y semirrígidas rápidas enlazan con la Isla Royale en 40 a 50 minutos.
- Tarifa: de 45 a 55 € ida y vuelta, es decir, casi el precio del catamarán.
- Ventaja: más tiempo en la isla con el mismo día, y mayor flexibilidad si duermes allí (algunas compañías aceptan un regreso al día +1 o +2 sin suplemento, a confirmar en la reserva).
- Inconveniente: da golpes. La desembocadura del Kourou y mar adentro pueden estar agitados, sobre todo de diciembre a febrero. Espaldas frágiles, embarazadas y niños muy pequeños, mejor el catamarán. Lleva una bolsa estanca: los salpicones no perdonan a los móviles.
Nuestro veredicto de habituales
- Día de descubrimiento en familia: catamarán, sin dudarlo.
- Fotógrafos y caminantes que quieren maximizar el tiempo en tierra: lancha rápida en la primera salida.
- Noche en la isla: lancha rápida a la ida, catamarán a la vuelta si es posible; algunas compañías venden el trayecto suelto en torno a 30 €.
Última opción, el barco privatizado (450-600 € el día para 6 a 10 personas): pertinente para un grupo constituido o para un horario a medida, por ejemplo un lanzamiento observado desde el mar.
Qué ver y qué hacer una vez allí
Isla Royale: el corazón de la visita
Es ahí donde desembarcas. Un sendero principal da la vuelta a la isla en 1h30 a 2h de paseo tranquilo. En el programa:
- La iglesia del presidio, sorprendentemente bien conservada, con sus pinturas realizadas por un presidiario.
- El faro, los antiguos barracones de los vigilantes y el hospital.
- El Bassin des Bagnards (estanque de los presidiarios), una piscina natural excavada en la roca, hoy ocupada por peces.
- Magníficos miradores sobre la Isla del Diablo, que se observa de lejos (el desembarco allí está prohibido por razones de seguridad, ya que las corrientes son violentas). Desde la costa norte de la Isla Royale, a apenas 200 metros, subsiste la cabaña atribuida a Dreyfus.
Isla Saint-Joseph: la más emocionante
Accesible a pie con marea baja desde algunos puntos, o en pequeña embarcación auxiliar según los operadores, Saint-Joseph alberga los vestigios de la reclusión celular, donde estaban encerrados los presidiarios castigados. Las celdas a cielo abierto, invadidas por las raíces de las higueras estranguladoras, desprenden un ambiente sobrecogedor. Es, en opinión de muchos de nuestros viajeros, el momento más fuerte del día.
Atención: la embarcación auxiliar solo cruza el canal hacia Saint-Joseph si el mar lo permite. Si la reclusión y su naturaleza engullida son tu prioridad, pregunta explícitamente a la compañía si la rotación a Saint-Joseph está prevista el día de tu salida.
La fauna: aguza la vista
Las Islas de la Salvación son un pequeño paraíso animal. Te cruzas fácilmente con:
- agutíes y pacas que corretean por la maleza,
- monos ardilla (saímiris), a menudo curiosos,
- guacamayos y numerosas aves marinas,
- tortugas marinas a veces visibles desde el barco o las calas,
- y, en el agua, cantidad de peces multicolores.
Un pequeño recordatorio: no alimentes nunca a los animales. Un agutí acostumbrado a la mano del hombre termina por hurgar en las bolsas y se vuelve agresivo.
El baño: prudencia
El agua es tentadora, pero cuidado. Bañarse en mar abierto es peligroso a causa de las corrientes y de la presencia ocasional de tiburones. Solo se puede uno bañar en el Bassin des Bagnards, en la Isla Royale, el único lugar seguro. Es suficiente para refrescarse después de la caminata.
Cuándo ir: mareas, tiempo y temporada
La travesía a las Islas de la Salvación se juega tanto en el calendario como en la elección del barco.
- Temporada seca (de mediados de julio a mediados de noviembre): el mar más tranquilo, cielo despejado, agua más clara alrededor de la anse Legoff. Es la mejor ventana, y por tanto la más solicitada: senderos secos y cielo azul garantizados.
- Gran temporada de lluvias (abril-junio): travesías mantenidas pero más húmedas; los chubascos pasan rápido, la isla sigue siendo magnífica bajo la bruma.
- Diciembre-febrero: marejada más marcada, es cuando la lancha rápida más sacude.
- Mareas: con marea baja, el pantalán de Kourou queda al descubierto, de ahí salidas adelantadas o retrasadas. Las compañías publican sus horarios por meses; reconfirma siempre la víspera por teléfono (prefijo +594) o WhatsApp.
En temporada de lluvias, las travesías pueden a veces anularse por causa de marejada, y los caminos se vuelven fangosos. Si tu estancia cae en temporada húmeda, guarda un día de margen en tu planificación por si la salida se aplazara.
Por qué reservar con antelación
Tres razones para no improvisar:
- Capacidad limitada: entre 12 y 90 plazas según el barco. Un sábado de temporada seca, todo está completo 3 a 7 días antes.
- Las mareas mandan: los horarios de salida varían cada día según la practicabilidad del pantalán.
- Los días de lanzamiento: cuando Ariane 6 o Vega despega del Centro Espacial Guayanés, las rotaciones se toman al asalto (y a veces se suspenden, ya que el archipiélago está en la zona de seguridad). Comprueba el calendario de lanzamientos antes de fijar tu fecha.
En concreto: reserva por teléfono o en línea en cuanto tengas fijadas tus fechas de estancia. En temporada alta, los fines de semana y los días de lanzamiento, calcula 1 a 2 semanas de antelación; entre semana y en temporada de lluvias, 2 a 3 días suelen bastar. En todos los casos, reconfirma el horario de salida la víspera, pues varía con la marea.
